Hace un par de años, tomé una decisión trascendental en mi vida, y fue la de no dejarme llevar por la corriente, sino que la guía de mis pasos, seria mi intuición, la voz interna que todos llevamos dentro. Mis ganas de conocer, de respirar y palpar tantas cosas serian principal motivo de mi andar.Por suerte esa energia lleva cierta sincronia con mi profesion, y lo que quiero hacer de ella en un futuro, no muy lejano.
Fue así que comencé a aprovechar cada oportunidad de viaje, a "escapar de la rutina", a abrir horizontes y ampliar emociones, dentro de un país tan rico y tan vasto como lo es el Perú. Y ha sido así que cada experiencia me ha traído más enseñanzas que lo imaginado, las expectativas han sido rebalsadas en cada ocasión y los hechos han traído a mi vida más y más ganas de continuar así...
Imagino que uno de los motivos por los que me es fácil asimilar la idea de movilizarme de un lado a otro, y disfrutar la esencia de cada espacio donde me encuentro, es la experiencia vivida en mi infancia, en Colombia, con mis padres, quienes nos tomaban en brazos a mi hermano y a mi, un amanecer de sábado, colocándonos en el asiento trasero del auto, aún dormidos, y partiendo hacia un nuevo destino en Colombia. Al despertar mi hermano y yo, solo atinábamos a preguntar, sin asombro alguno, en qué lugar nos encontrábamos y pedíamos chocolate y arepas para desayunar. Luego a seguir la agenda de paseo por el resto del fin de semana, hasta volver a casa, en Bogotá.
Mi madre es peruana(mi padre, mi hermano y yo colombianos), y por lo mismo tuvimos varios viajes a Perú desde pequeños, me bautizaron en Ayacucho, me trajeron a Lima de vacaciones algunas veces, y sembraron en mi el amor y orgullo por el Perú, un país algo lejano para mi, pero que llevaba en la sangre y que era representado por mi madre, sus costumbres, su comida y su familia. Una cosa muy curiosa y motivadora para mi!
| Con dos años y medio, de viaje familiar por Bucaramanga, Colombia |
Ahora vivo en Perú, pasé mi adolescencia entre dos ciudades, Lima y Huancayo, otro contraste que sólo trajo más riqueza personal a mi vida y que me demostró cuán versátiles son las sociedades y las culturas, fue el inicio de mi enamoramiento con los estudios sociales y mi análisis de personas y contextos. Fue aquella etapa en la que cuestioné todo, cuestioné el sistema, la religión, la educación, los gobiernos, la historia, en fin, todo. Y claro, me di el gusto de ser aquella rebelde, disconforme con todo, en busca de la verdad y justicia.
Tras tantos cambios, sólo veo la necesidad de ellos. Salir de la ciudad es imprescindible, respirar nuevas aromas, caminar por nuevas rutas y conocer personas de diferentes lugares es parte de mi alimento. Y así fue que comencé a caminar como quise, a dar pasos mas agigantados, y aquí estoy para compartirlo. Parece un asunto autobiográfico, pero quién sabe. Desde ahora, hasta poder publicar un libro, creo que más vale tarde que nunca. Aquí encontrarán algunos trazos de emociones, observaciones y momentos que quedan marcados para siempre, como un tatuaje en mi corazón, en mi archivo de recuerdos y aún mejor, en mi alma.
2 comentarios:
Bueno, hermanita. Nose si me permitis o no publicar algo pero a mi me parece que debo hacerlo; no solo para felicitarte sino para insuflarte mas animo y sigas haciendo eso para lo que estas hecha, (no se si te lo dije, pero me haces acordar a una mujer de fabula, como a una amazona...). Seguimos en viaje, siempre! Abrazos miles!!
Gracias hermanito! Tus palabras son más motivadoras de lo que imaginas... No sé si te lo dije, pero tú eres muy inspirador para quienes queremos continuar estas andanzas, aún guardo tu carta y la leo de cuando en cuando si necesito refrescar.
De ruta siempre! Tú lo has dicho.
Beso grande!!!
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