Lo más probable es que aquellas ansias fueran sembradas en mí desde siempre, desde que mi vida tomaba rumbos y caminos con desvíos y vueltas en U. Permitiendo conocer desde pequeña lo que significan los ideales, las formas de pensar, las diferencias culturales y la riqueza interior. Dando pie a un interés que se convirtió en elemento innato de aquel ser que vislumbró más allá de apariencias y momentos, actitudes y efectos. Y llevando a un punto de quiebre en un momento cumbre de mi vida, en que no había otra salida, tenía que enfrentarme con lo que siempre había guardado en mi interior. En este caso, quien iba nadando contra la corriente era yo, porque nadaba en contra de mi propia expectativa y de mis propios sueños.
Comprendí que ser parte del sistema es una cosa, pero ser víctima de él es otra. Noté cuán orgullosa estaba de sentir el palpar de mis latidos al verme maravillada por detalles cotidianos, por el cantar de las aves, por el olor de las flores, por un baño de sol y por una rica tertulia con quien se pusiera a disposición de mis incongruencias. Ir de shopping es una cosa, el encontrar tu alma y ver otras, es otra. Entonces, me rehusé a ser parte del Club Shopping, mi equipo se llama Vida Real y es en cual desde la esencia de humanos estamos habilitados a presenciar lo valedero, las otras caretas están de más, son cuestión de funcionamientos y estilos. El planeta Tierra tiene un único estilo: la vida.
Ahí comprendí, por fortuna y con mucha gratitud, que mis ojos estaban capacitados de ver mucho más allá. y tenían sed de ello, tenía que alimentarlos y dar alimento a mi alma, que a duras penas me permitía comprender lo que sentía. Fue así que al cumplir con el final de un capítulo importante de mi vida, como joven estudiante, conforme al estatuto social, hallé el espacio para impulsarme hacia lo que había estado esperando, sin saberlo.
Ese punto de quiebre, me llevó a buscar palabras para definir aquel sentimiento enorme que albergaba:
Buscando Palabras
En busca de palabras, me apoyo en mis manos. Mis pensamientos fluyen, los canalizo.
Busco un espacio de libertad, busco algo de intimidad. Llegó la hora de emprender vuelo.
Se cierra un capitulo, viene un nuevo comienzo. Buscaré inspiración, buscaré paz.
Quiero mirar, quiero observar, quiero sentir a la gente, quiero oler, quiero saborear.
Oír las olas, oír los cantares. Que inspiren estos pensamientos y me permitan dibujar letras.
Percibir la inocencia en los niños, la dulzura en sus ojos. Sonrisas de júbilo, el corazón de cada uno.
Caminar sobre arena, palpitar las aguas. Respirar los mares, que me arrullen sus melodías.
Que el sol me envuelva y la luna me abrigue, y que a tu lado con una rosa me embriague.

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